Gates Of Hell



La puerta se abrió lentamente... incontables llamas surgieron por todas partes

-esta es tu nueva casa- suspiró una maquiavélica sonrisa incrustada en una terrorífica criatura, a la vez que parecía que ardía en deseos de devorarme, a mi desgracia, literalmente. -Ojalá se acabe el mundo.. a ser posible mañana a la noche- pensé.. total..

crucé el diabólico portal a lomos de una pesadilla que trotaba veloz.. ello hizo que sintiera una terrible ansia de acabar con todo... sus crines ardientes me llenaban de algo que los humanos son tan propensos a sentir...
envidia.. o celos... bueno.. qué más da..

nunca ha sido una gran opción la indiferencia pero ella sabía mucho más que lo que sabía yo.

aquí es donde quisiera sentir indiferencia. pero no puedo. gracias a esa maldita pesadilla de la que no me podía bajar, pero tampoco me importaba. Llegué a los confines del infierno. un cálido paraíso de vacaciones, siempre y cuando te gusten los baños de lava y los masajes de ira. Te acostumbras a las torturas de los diablillos a los pocos meses de estar.

Siempre me acaba pasando lo mismo y por la misma razón... "Nota a mi mismo: la próxima vez traer una baraja de cartas para jugar con el demonio, así se harán más amenas nuestras infernales charlas"

Pasé por los túneles de la macabra ciudadela.. quieras que no el tiempo aprecia.. cada instante que pasas aquí te sientes mas y mas furioso.. o de lo que sientas en ese momento... y si estás contento, es que ya te ha devorado completamente y empezarás a sufrir realmente pronto

-jeje que curioso no? me resulta tan familiar esto..- desgraciados pensamientos que a uno le rondan por la mente a todas horas paseando por dicha ciudad. -Que nos apostamos a que nos llevamos un tortazo nada más cruzar esta esquina..?-. ¡ PAM ! tortazo monumental que me llevo. tsé uno se acostumbra pronto...a la "vida" aquí mientras tanto, seguiré siendo consumido por bestias y diablos, unos llamados "caprichos" y sus mascotas "insatisfacciones" son majos cuando charlan, eso sí, no bajes la guardia o te encontrarás entre sus fauces, tienen mucho temperamento. Decidí levantarme del suelo y continuar mi camino.. Dicen que una vez muerto no sientes dolor físico.. pero a juzgar por los alaridos que di, cualquiera se atrevería a negarlo... el suelo estaba caliente a mas no poder... ( que raro no? pues no tanto, listo!) La verdad es que no me gusta nada el calor... y esas criaturas, te hacen arder (dichosas bestias y sus mascotas...) y así fue, el mordisco hizo su efecto, empecé a arder pero eso era lo de menos... irradiaba una luz violeta, y cada vez se hacía mas y mas profunda.. una antorcha humana que proyecta sombra, mui útil en verano, mui desagradable SIEMPRE.. avancé, aunque mis fuerzas mermaban considerablemente rápido. Perdí el tacto, bajo esas llamas purpuras, se me nubló lentamente la vista bajo los efectos de la luz violeta, y finalmente perdí el conocimiento ante todas las criaturas, que ya me conocían, y luego desperté aquí.

-interesante historia- dijo esa voz, por desgracia, tan familiar. chascó los dedos y dos esqueletos atravesaron la rocosa puerta del fondo "que ordenáis mi señor?" dijo uno fríamente mientras, personalmente, seguía ardiendo.

podría intentar decir que uno me miró con una cara de extrañeza, pero los esqueletos ni tienen ojos ni tienen expresión, así que solo diré que dirigió hacia mí su campo de visión.

-Como ya sabéis todos..- empezó a hablar en voz alta mientras todos los siervos y criaturas se entornaban para escuchar a su amo y señor ".. Los dioses y las diosas juegan un papel mui importante en la vida de un humano pero.. Son todos iguales! se divierten haciéndose los buenos pero realmente, aunque no lo saben, les hacen daño, por eso muchos de los humanos acaban como acaban, y luego, son nuestra cena "y una fría y macabra carcajada se apoderó de todo el templo, rojizo por cierto, pero a mí me hizo más mal que bien, las llamas que habitaban en mi empezaron a crecer... hasta el punto que me sostenían en el aire..

-He aquí nuestro invitado al que todos conocéis! Su visita es cortesía de dichas deidades, seamos corteses y démosles las gracias,- dijo sarcásticamente -Un poco, solo- añadió

Otra serie de carcajadas, a mí ya me daba igual, total había decidido proteger.. definámoslo con un ejemplo. había decidido proteger con mi cuerpo un escudo de púas, un suicidio realmente, pero.. para mí era un gran tesoro lo que quería proteger...

-Como siempre digo "quien bien te quiere, daño te hará" no?- concluyó el señor de los infiernos ante toda la multitud de siervos y criaturas

-vamos todos a hacer que se divierta! a las horcas!- gritaban algunos.

su destino? Al instante de mi brotó otra vez las llamas, que consumieron al instante a esas criaturas que no eran dignas de ser consideradas útiles. Lucifer me miró con cara de desdén -buen trabajo muchacho-

No contaré mas.. supera el límite. Deducid pues




Las palabras de Lucifer resonaron en mi como lo harían en una capilla.... "buen trabajo..?" acaso me estaba volviendo como ellos? miré hacia el techo del templo, se veía el mundo de los humanos, millares de esferas lumínicas pululando hacia todas las direcciones, en lo que tanto anhelaban hincar el diente estas criaturas infernales literalmente, no eran más que las Almas de los vivos. Miré mas allá, la lluvia había cesado y no habían rastros de nubes -maldición... podría haber continuado lloviendo más y más- dije en voz baja mientras bajé la mirada y se me ensombrecía el rostro
-No eres un dios, y a mí me divierte verte sufrir- dijo entre carcajadas Lucifer -No pienso hacer que llueva ni aunque me des tu alma, sé que eso te atormentará más que estar aquí durante más tiempo- concluyo, riéndose cada vez más a la vez que los de las primeras filas se les escapaban unas risotadas, lo cual mereció una mirada asesina cortesía de mi humor, que provocó un silencio sepulcral al instante por su parte, mientras Lucifer seguía riendo a Carcajada limpia, capté unas miradas de extrañeza por las últimas filas, La percepción el infierno es diferente de la del mundo de los humanos, pero te acostumbras tras varios mareos y algún que otro tortazo con alguna pared. -Vaya Vaya- intentó decir Lucifer mientras hacia un esfuerzo para detener esas risas. -ya te respetan aquí realmente tienes mal genio cuando te enfadas, me produces unas risas del demonio chico- dijo él en tono burlón - Eso es ironía? o estás esperando a que te destrone?" dije con malicia, cosa que a Lucifer no le hizo tanta gracia como a la multitud, pero a mí me daba igual que se rieran o no.. ahora venia el castigo por las risotadas, y eso era lo que realmente esperaba, había sido más listo que el verdadero demonio. -Malditos bastardeos ahora vais a saber lo que es reírse de mi!- inmediatamente las llamas pasaron del rojo más vivo al azul mas frio que podáis imaginar, Los densos ríos de magma, en Lentas lenguas de Hielo puro, ese cambio repentino de viscosidad me hizo algo de bien, ahora no hacia esa maldita calor asfixiante, aunque hacia un frio inimaginable, lo soportaba mejor que el calor, era un gran logro por mi parte, pero no era el momento de sentirse bien, todavía ardía en deseos de llorar y de destrozar cosas, seguía levitando en mi mar de llamas, mi bestia interior rugía desesperadamente, parecía que me quisiera engullir.
-No te esfuerces, se mui bien como te sientes, pero.. vas a ser capaz de salir de este lugar sin sufrir como mínimo algún que otro daño grave?- musito de modo que solo yo pude oírle
-un reto?- dije
-un infierno- respondió
arqueé una ceja pensativo, cuando una de las criaturas estornudó e incontables esquirlas de hielo empezaron a caer del techo aplastando a varios de los vasallos. Lucifer se limitó a sonreírme, sabía lo que pasaría, ese era el motivo de su frase, no era un reto. Era una realidad, que yo no estaba dispuesto a cumplir

Avancé entre la muchedumbre, aunque muchos me odiaban (y el resto me ignoraba) todos se apartaban de mí, no por miedo a mis reacciones, sino por pavor a mis llamas... Salí de la estancia, sabía que aquel lugar era un templo, porque había estado antes, pero no
 para qué, ni que pintaba en los infiernos.
Al cerrar la puerta, una criatura arrojó una roca con todas sus fuerzas hacia una columna del hall donde me encontraba, el lugar era tenebroso a la vez que hermoso, el ruido y el impacto hizo que gran parte del techo de desplomaba, pero ni la atención, ni mi rabia ni mi paso se vieron afectados por ningún tipo de temor a morir aplastado. Sabia de buena tinta que solo con la ayuda de la deidad del mundo de los humanos podría salir de aquel lugar, si mas no, de una pieza. Confiaba plenamente en ello y en la deidad, solo hacía falta esperar que se diera cuenta. Paciencia y por lo visto, también me hacía falta desconfiar de todo lo que se moviera y hasta de lo que no...

me quedé mirando una mesa que tenía un jarrón con cara de extrañeza -que diablos (vaya otra vez... irónico no?) pintaba una mesa aquí? y encima adornada..-
preferí no descubrirlo, me daba pereza acercarme, y el hielo era resbaladizo, cuanto más me moviera más posibilidades habían de caerme y montar mi funeral allí mismo. Estar enterrado en el infierno y que mi espíritu fuera al paraíso, era una combinación totalmente imposible. Lo más seguro es que alguna bestia, seguramente voladora, devorara mi alma antes de que esta tuviera tiempo de llegar al juicio... y ablando de criaturas voladoras, allí estaba Chaos observándome con sus miles de ojos que formaban su cuerpo redondo, del cual salían dos alas macabramente delgadas. No era una agradable visión el chaos en estado puro me hacía sentir arcadas e incluso instintos de suicidio.. era lo que él quería, pero no mi voluntad. continué por las tortuosas escaleras hacia arriba hasta llegar a la torre del Infinito. hogar de los dragones más destructivos. Necesitaba un milagro. Paciencia.




Allí estaba yo... subiendo las escaleras sin ningún tipo de esperanzas viendo todo tipo de guerreros abrasados, decapitados por una dentellada, y los había hasta congelados. No era algo agradable a la vista, tampoco era agradable la sensación que llevaba arrastrando desde que entré en este maldito paraje; pero por otro lado sabía que acabaría destrozado tanto si llegaba a salir como si no. Miré hacia el techo, otra vez las esferas pululando pero había algo mas.. entre ellas una resplandecía con mas fulgor, era la deidad esa visión, que duró poco, me hizo recobrar algo de energías, aunque no las esperanzas. Podría no ser ella, o bien podría ser un falso augurio una treta o algún tipo de engaño por su parte o por parte del mal..

Un estrepitoso rugido hizo temblar toda la torre y me devolvió a ese estado original de preocupación, ira y pavor. No sabía qué hacer, ni que pasaría. Me aterraba estar en ese lugar. Sabía que sin un milagro no saldría del lugar ni con, ni sin vida

Continué avanzando, subiendo largas circunferencias de escalones que no parecían tener final. escalón tras escalón parecía hacer cada vez mas y mas calor. El poder de Lucifer se extendía por cada rincón y dudaba mucho que se le hubiera olvidado precisamente éste. Algo extraño sucedía, no podía ser que me facilitara el trayecto justo antes de encontrar la puerta de salida.
entonces vi algo destellar en las alturas, parecía que caía algo a lo lejos vislumbré una figura redonda, de pequeñas dimensiones -¿una moneda?- al instante recordé que los dragones preferían dormir sobre oro. De a que en sus madrigueras se encontraran los mayores tesoros jamás imaginados. Estaba cerca... hacia relativamente poco que había oído el estruendo -con suerte los dragones se matarán entre ellos y yo podré pasar desapercibido- si, JA suerte y yo. nunca, siempre que algo me sale demasiado bien por la suerte, me acaba pasando algo malo. Llegué al final de la tortuosa escalinata que a estas alturas era de color rubí. miré hacia el infinito tejado, en busca del milagro pero solo vi las nubes de lo que sería mi soledad.

-Sabes que un humano es presa fácil para un dragón, cierto?- Tuve el impulso de asustarme, pero no lo hice, junto a la puerta había una sombra suspendida en el aire, seria inútil tratar de describirla, simplemente era una mancha negra parlante con unos ávidos ojos rojos
- Si, pero es la única forma que no me detecten mientras pelean- contesté con desdén

-Tomeo...- oí dentro de mí. Era su voz.. la que tanto anhelaba oír, era producto de mis deseos, no era real.

-Tomeo eh? si sigues por esa puerta escribiré tu nombre en una lapida- dijo la figura

-me da igual respondí- empujé el portón y vi un par de dragones luchando entre sí, son demasiado avaros y cómodos. Al parecer uno quería el oro del otro. Tras una gran llamarada, uno de los dragones huyó por la ventana. el otro olisqueó. Me había detectado.

Sin perder un instante liberé todo lo que llevaba en mi. Mi alter-Ego despertó tras una onda de sombras, el dragón vaciló un instante

-Oh... Lord Jachim Von Grimorium- dijo pausando las palabras
-Fefnir..- a estaba ante mí. La única criatura a la cual guardaba el rencor de todos los siglos. Un dragón no-muerto ante un vampiro.
-Donde está Nueva?- preguntó curioso. Nueva era un hada azul, que me seguía a todas partes. Le tenía cierto aprecio..
-No está aquí- al instante invoqué mi arma.. no pretendía perder el tiempo con charlas mientras él se recuperaba...
de la nube de sombras que aún irradiaba de la polimerización apareció una lanza de un tono violeta, su cuchilla plateada estaba dividida por el centro, lugar por el que el arma canalizaba la energía generando un rayo negro mui destructor. Ya habíamos peleado en una ocasión, ambos conocíamos la técnica del otro, sabíamos todas las posibles reacciones, pero hacia demasiado tiempo que no nos veíamos y yo, no me había quedado de brazos cruzados durante todas las noches... poseía nuevas técnicas y, supongo, el también
-No esperaba verla tan "retocada"- dijo remarcada mente -No has perdido el tiempo eh?- insinuó y de su boca salió una inmensa bola de fuego
-Para nada.. y déjate de cuentos, vio a salir de aquí y será con tu cabeza como trofeo- esquivé la gran bola con la lanza, que no recibió daño alguno. Estaba orgulloso de ella.

Fefnir echó a volar, era de esperar, tras de sí una bruma acida mui característica de los dragones no-muertos, un simple roce de dicha bruma y mi cuerpo se infectaría irremediable. Era el peor de los venenos

me preparé para su acometida, una mirada fría en sus ojos que nunca antes había visto me despistó y cuando me quise dar cuenta estaba volando hacia la pared a una gran velocidad y tal cual me estrellé el gran muro se hizo pedazos descubriendo lo que iba a ser nuestro campo de batalla, una lucha en la cual, yo pondría todas mis fuerzas, aunque, su frialdad me tenia muí intrigado..




Empecé a caer, de lejos los alaridos de Fefnir retumbaban, la torre estaba altísima yo disfrutando la caída.

-Bien, ya va siendo hora de empezar a hacer las cosas decentemente- me dije a mí mismo.

paré en el aire, me quedé inmóvil, mirando una columna. Acto seguido esta se destruyó y la torre empezó a derrumbarse. Fefnir salió por el agujero que yo había echo con mi espalda, que apenas dolía ya. Me había conseguido tocar la moral. La bruma acida se hacía mas y mas larga, una buena manera de mostrar su posición, mui bien pues agarré con fuerza la lanza y esta empezó a brillar lentamente, a su alrededor se dibujaba una nube violeta mui densa. Se acercaba, i yo estaba preparado. La nube tomaba forma, una vara larga, una cuchilla curva, también alargada. Mi arma preferida, una guadaña de las sombras. Nos abalanzamos el uno contra el otro. Una cuchillada por aquí, un mordisco por allá parecía que jugaba conmigo, y no estaba dispuesto a seguirle la bromita agarré la lanza con las dos manos y le propiné con todas mis fuerzas un golpe, Fefnir lo paró con los dientes. Una fría sonrisa se dibujó en mi rostro, se quedó perplejo. Él no sabía que la guadaña de las sombras tenía la capacidad de desintegrar toda partícula ajena a su portador que estuviera en contacto con ella. Primero sus largos dientes y luego su pútrida mandíbula se desmembró de su cuerpo y desapareció en el infinito. A mi pesar, como ya imaginaba, la nube desapareció

- Maldito humanoide esta me las vas a pagar!-

si, los dragones hablan por telepatía. su cuerpo empezó a brillar de un tono rojizo y todo empezó a temblar. Las paredes se rompían y de ellas emanaba un ardiente magma. Fefnir gimió con lo que se podría decir toda su ira, se había quedado sin mandíbula inferior y la superior estaba dañada, de modo que no podía exhalar bolas de fuego, optó por convertir la estancia en una. El grito, o mejor dicho hechizo, hizo que una esfera de magma se acercara a mí a gran velocidad. cogí la lanza por el centro y la hice girar cual aspas de molino. primero lentamente después mas y mas rápido la levanté sobre mi cabeza sin dejar de girarla cada vez más veloz hasta que emanó una corriente de aire ascendente mientras, la bola estaba ya a escasos metros.

La velocidad de giro y el calor provocaron que se generara un tornado a mi alrededor, que absorbió por complétala bola de magma. Pero no esperaba que también absorbiera el magma líquido que estaba también en el suelo, el cual, empezó a subir rápidamente por el canal de aire hasta que me rodeó por completo. De repente, este se endureció y me quedé atrapado en un tubo de pura roca fría. Fefnir había finalizado el conjuro y yo había caído en su trampa..

Ningún problema. Descendí cautelosamente sin emitir ningún sonido, como sospeché el dragón no esperaría a que yo saliera, se había abalanzado contra la piedra para destruirme junto a mi trampa. Grasso error. me había dado una oportunidad única para acabar con él.

Todo se ensombreció


******************************************

-Crees que estará bien?- dijo una voz

-Bah.. no creo que tenga problemas al sacar al perro a pasear- contestó otra

-AL PERRO!?- gritó la primera - TU HAS VISTO QUE PERRO!? pero si eso es tan grande como el templo animal!-

-No será...?- dijo la segunda

-SI! ÉS!- vociferó la segunda, mientras, al fondo se oyó un gran estrepito junto a un desgarrado grito y un gran charco de sangre se dispersó por toda la estancia...

-oh no... estamos muertos- dijo la primera voz desesperada y tranquilamente. Miró hacia arriba y solo se escuchó Un aullido que retronó por todos los confines del inframundo

***

No sabía ni por qué ni cómo ni dónde pero todo estaba oscuro. forcé la vista. Me había dado un golpe con alguna roca y estaba inconsciente sino muerto?

No podía ser no tenía sentido. algo empezó a brillar tenuemente no mui lejos de mi. Me mató la curiosidad y me acerqué y vi un libro, que irradiaba una misteriosa Aura verdosa y un flujo de luz.

-Que es eso?- no obtuve respuesta

-Dónde estoy?- tampoco obtuve ninguna respuesta

-Como he llegado aquí?- tenia la estúpida sensación que tampoco me responderían

- Yo te traje - Dijo una voz dulce

Me sorprendí.
-Quién eres? Dónde estoy? Qué hago aquí?- pregunté precipitadamente

- yo? yo soy tu, tu eres yo. soy tu esperanza, confías ciegamente en la deidad verdad?-

-Sí- respondí sin ni siquiera plantearme la pregunta

-Pues ese libro es tuyo, cógelo y vete- dijo la voz suavemente

-y cómo me vio de aquí?- La voz debía de haberse ido, porque nada ni nadie respondió

unos coros resonaban en mi interior cuanto más me acercaba al libro, conocía la canción y me calmaba.

toqué el libro y al instante una inmensa ola de aire arrasó el lugar donde estaba siendo el libro el origen me puse la otra mano ante los ojos, mientras, la izquierda no se separaba de él, no podía.

el libro se deshizo en mil haces de luz y penetró en mi





-Vale, ya tenemos el libro, no ha sido difícil ahora... esto.. ¿cómo salgo de aquí?- dije mirando a mi oscuro alrededor. No veía nada, no percibía nada... Mi vista vampírica no serbia de absolutamente nada, pero eso solo podía significar que estaba en el vacío original.. ¿pero..? de ser así... ¿dónde estaban los vórtices que mantienen el universo estable?

un millón de ideas pasaron por mi cabeza, o almenas, lo intentaron... de repente una luz cegadora fue iluminando cada vez más y más el lugar. a estaba, el milagro ante mí. La deidad dio señales de vida... me sentí relajado, por una vez.. feliz o almenas un poco.. no era una luz tan extremadamente cegadora como siempre había sido...

el dragón se estrelló contra la tubería de piedra, tardé en reaccionar demasiado ante el shock de la presencia de la Deidad.. una pequeña luz azulada bajaba de la parte alta, no alcanzaba a ver cuán lejos estaba por el amasijo de polvo y rocas que caían sobre mí. Era familiar, mi hada azul.. mi preciada hada azul reapareció.. allí estaba NeVa tan hermosa como siempre.. tan menudita...

ahora estaba completamente lleno de energías sentía que nada podría pararme Fefnir no se había percatado de la aparición de tal magnificencia. Era consciente que no me había impactado y yo no podía quedarme allí para siempre esperando que me devorara.. me alcé a gran altura mientras Fefnir seguía cerca del suelo, buscándome cuando un gran estruendo desvió mi atención hacia el antiguo muro, que ahora se desplomaba en mil pedazos mientras una criatura, del mas negro azabache, cruzaba veloz hacia Fefnir, el cual no tuvo tiempo de reaccionar que la bestia de 3 cabezas ya se le había echado encima..

-Lo que me faltaba..- pensé en voz alta
-Éramos pocos y parió la abuela, maldición y ¿ahora qué?

Sorprendido vi como Fefnir intentaba alzar el vuelo, pero sin mandíbula era incapaz de protegerse ante tal atroz ser que se le echó completamente encima cuando Fefnir había logrado alzar el vuelo. El can, le agarró de un mordisco la cola y lo obligó a aterrizar entre gritos, gemidos y un gran golpe.

ya en el suelo, Fefnir era presa fácil para Cancerbero... habría sido muy gentil de mi parte ayudar al dragón.. pero no lo hice ¿el por qué? Fefnir no lo haría, Mi lado vampírico carecía de compasión y más importante.. dudo mucho que Cerbero se dejara aniquilar sin prestar batalla.. y era más sencillo dejar que Fefnir le cansara con sus inútiles intentos de escapar..

NeVa continuaba descendiendo, alcé mi mano, y ella se posó delicadamente sobre ella. Su piel en contacto con la mía me serenaba y calmaba completamente mi espíritu

un gemido desgarrador inundó la escena, Cerbero había agarrado a Fefnir por el cuello y por las alas... Lo destrozó en un abrir y cerrar de ojos la escena era en sí desagradable, pero yo.. Era completamente feliz junto a NeVa

- Tomoe...- dijo suplicante -Joachim.. acaba con Cerbero.. pero cuídate.. por favor- dijo tras una pausa y con una triste sonrisa..

Esta hada podía conmigo.. incluso en mi forma vampírica.

Cerbero levantó la cabeza y comenzó a disparar una serie de ráfagas de bolas de lo que parecía fuego pero era diferente del fuego del dragón... para ser exactos cada una de las cabezas disparaba una diferente...
La primera una llama azul, la segunda una morada y la tercera una que parecía mas fuego normal...

me aparté, llevé a NeVa a un rincón seguro mientras cerbero seguía disparando.. pude comprobar que la llama azul congelaba al contacto, así que deducía que probablemente la morada sería algún tipo de ácido... Mejor no comprobarlo....

una vez cerciorado que NeVa estuviera segura me lancé contra el Can... una lucha feroz entre mi lanza y sus tres bocas.. parecía algo imposible, de vez en cuando se alejaba para dispararme, pero yo esquivaba sus llamas del mismo modo que él esquivaba mis golpes...

-Es imposible.. no hay manera de poder alcanzarle- murmuré..

Me percaté de que NeVa estaba cerca, y por lo que parece, el Can también..

-¡ NO !- vociferé viendo como la bestia se abalanzaba contra ella.. al momento una Aura de luz rodeo mi ser... Sería un suicidio en toda regla.. pero estaba dispuesto a lo que fuera por proteger a NeVa.. era el libro.. estaba escrito:

"Un Ser se ha de sacrificar altruistamente para Acabar con el mal encarnado"

Lo conocía.. el hechizo que con el Can acabaría... estaba en el libro...

inmediatamente un haz de fotones de grandísimas dimensiones salió de mi mano izquierda mientras Cancerbero se lanzaba hacia NeVa y le hería en la mano justo en el momento que el haz le alcanzó de lleno....


Un grave aullido...

un instante de incertidumbre...

un insoportable dolor...

después... Cancerbero se detuvo y una gran onda de energía fue diluyéndolo poco a poco en polvo... desde las cabezas hasta la punta de las zarpas...

todo había acabado...


Al fin...

caí inconsciente al suelo..

no podía parar de pensar en cómo estaría NeVa...

Pero mi cuerpo no aguantaba mas...



 
caí desplomado..

supongo que NeVa gritó algo.. percibí su voz pero no era capaz de entender nada ya...

vacio..

caída...


pero.. no quería... por nada del mundo la dejaría sola!

tenia que luchar como fuera contra mí mismo!

entonces caí a plomo sobre un frio suelo. Dónde estoy? miré hacia todas partes... el "cielo" estaba indefinido.. como si fuera una imagen difuminada las paredes estaban hechas de piedra maciza... empecé a caminar.. y hallé 3 pasillos...

para empezar.. donde estaba? daba igual no quería saberlo.. Tenía ese capricho... el de estar con ella.. pero ahora no podía por estar inmerso en aquel sinuoso y maldito laberinto!

-tengo que salir en YA!- grité con todas mis fuerzas i empecé a golpear las paredes como podía.. estaba harto.

***

NeVa se acercó a mi cuerpo inconsciente y gimoteó mi nombre varias veces y Joachim desapareció en un pequeño destello de luz de color y volví a ser Tomoe...

***

-Tomoe.... tomoe...- oí al fondo..

donde? un arrebato de furia pudo conmigo empecé a correr sin parar por el largo pasillo, al final vi una pared.. una ligera niebla verde se apoderó de mi alrededor.. dejaba rastro de cola de meteorito, es lógico, estaba corriendo. Pero parecía que corría mas de lo normal... me sentía más ligero más potente...

y tan potente.. Me estrellé contra el muro que se hizo pedazos, pero ¿yo? no sentí nada... estaba dominando mi "sueño"? llegué al centro... se podría decir que hice trampas.. pero ¿a quién le importa? tenía prisa! una densa luz brotó de mi.. ante mi se formó la ya conocida figura del libro blanco.. ese libro que me hizo capaz de proteger algo mui importante... supongo que era hora de pagar el precio...

-Lo hiciste...- dijo una voz mientras del libro brollaban unas ondas de luz

-¿qué?- pregunté

-Le protegiste aún sabiendo que morirías...- siguió

-¿ prefiero morir a verla sufrir, pero sé que si muero sufrió portante no quiero morir- repliqué

- pero para protegerla decidiste morir- me contestó

-No fue algo altruista, si es allí donde quieres llegar... si le llega a pasar algo no me lo hubiera perdonado jamás- dije con voz seria... se podría decir que estaba pidiendo la muerte..

-No. No te dio tiempo a pensar. Antepusiste lo que sentías a tu vida y no es como tú dices... ahora ¿qué vas a hacer?- pregunto fríamente

me quedé pasmado ante esa pregunta

-Pues soñar que me das la llave de este mundo, despertarme, curar las heridas de NeVa y no volver a abrir un libro en mi vida- contesté sarcástico
-PERO SI NO SÉ COMO HE LLEGADO AQUI, NO SÉ COMO SALIR NI SIQUIERA SÉ SI SALDRE!!! ¿¡CÓMO QUIERES QUE SEPA QUE VOI A HACER!?- grité

en ese momento me invadió un sentimiento de culpabilidad.. -supongo..- dije apenado -que el precio a pagar por protegerla es mi vida...- terminé

y una luz blanca empezó a descomponer el lugar... las paredes se rompían y los trozos caían.. pero hacia arriba... lentamente

hasta que todo quedó cubierto de esa luz


-TOMOE! TOMOE!- Gritó alguien

-TOMOE! VAMOS DESPIERTA TOMOE!- siguió

perezoso abrí un ojo estaba en el mundo humano -¿pero cómo?- pregunté

-una luz brotó desde tú y aparecimos aquí-

Allí estaba ella, intacta... tan perfecta... tan adorable y encantadora.. con esa sonrisa capaz de curar cualquier mal y sus hechizantes ojitos que tanto me gustaban..